En Apinsa, expertos en control de plagas, diferenciamos entre control químico y biológico según el diagnóstico, objetivos sanitarios y sostenibilidad. El químico actúa rápidamente con sustancias activas, mientras que el biológico usa organismos naturales para regular plagas. Ambos enfoques pueden complementarse, priorizando siempre la seguridad y minimizando el impacto ambiental, de acuerdo a la normativa vigente y las mejores prácticas.










